Un clamor de humildad y fe que hizo detener a la nación
El pasado 12 de octubre de 2025, Venezuela fue testigo de una movilización espiritual de una naturaleza distinta, pero con una fuerza arrolladora. Siguiendo la convocatoria de la organización Marcha para Jesús, más de 2 millones de ciudadanos en todo el territorio nacional se unieron en una jornada de Ayuno y Humillación, demostrando que la fe de la iglesia venezolana trasciende las movilizaciones de calle y se profundiza en la búsqueda del rostro de Dios.
Bajo la dirección del Pastor Hugo Díaz, presidente nacional de Marcha para Jesús, y con el respaldo de más de 12,000 iglesias, este domingo de ayuno no fue solo un acto religioso, sino un movimiento de intercesión estratégica por el destino de nuestra tierra. En cada rincón del país, desde los hogares hasta los templos, el pueblo de Dios se apartó para declarar que el bienestar de Venezuela no está escrito por manos humanas, sino por el propósito divino.


